Debe advertirse que no es sencillo encontrar un objetivo que trabaje de forma satisfactoria en la fotografía de estrellas. En nuestras pruebas, hemos ensayado objetivos astigmáticos de diversas marcas, que arrojaban imágenes estelares deformadas: pequeñas cruces, cometas, formas similares a aeroplanos o mariposas, excepto en una reducida zona central de la placa de apenas unos pocos centímetros.
Incluso entre dos objetivos de la misma marca y tipo, encontramos diferencias notables en la calidad de imagen. Por ello, es recomendable que el aficionado someta cualquier objetivo a una prueba específica sobre estrellas antes de adquirirlo, priorizando aquellos fabricados por marcas reconocidas y acreditadas como Goerz, Busch, Zeiss, Ross, Bausch & Lomb, Cooke, Voigtländer, Dallmeyer, Steinheil, Meyer, entre otras.
Existen, por supuesto, objetivos especialmente diseñados para la fotografía astronómica —de tipo Petzval, astigmáticos y apocromáticos— algunos de los cuales se fabrican con vidrios especiales, como los transparentes al ultravioleta (U.V.), útiles para capturar radiaciones que abundan en nebulosas. Sin embargo, debido a su alto costo y construcción a medida para observatorios, estos equipos no son adecuados para el aficionado.

Un factor que el fotógrafo debe tener en cuenta antes de utilizar un objetivo es su ángulo de campo, que es tanto mayor cuanto más corta es la distancia focal. En otras palabras, una distancia focal más larga implica una mayor escala (es decir, mayor separación entre las estrellas en la imagen) y un campo más reducido.
En la práctica de la fotografía astronómica, el campo útil de un objetivo es muy limitado debido a las exigencias de calidad en la formación de imágenes. Podemos considerar, como valor máximo razonable para equipos de aficionados, una distancia focal de 50 centímetros.
En este contexto, el problema del ángulo de campo se reduce a determinar cuántos grados abarca el lado de una placa fotográfica, según la distancia focal del objetivo empleado. Para ello, adoptamos un formato único, el de 9 x 12 centímetros, que representa un tamaño óptimo en términos de disponibilidad comercial y aprovechamiento del campo útil incluso con objetivos de larga distancia focal.

Este formato se consigue fácilmente en el mercado en múltiples variantes de tipo y rapidez, y es suficientemente amplio para cubrir el campo útil de objetivos hasta 50 cm. Por tanto, recomendamos que el aficionado lo utilice de forma sistemática.
Nuestra preocupación, entonces, se centra en establecer cuántos grados abarca cada lado de la placa 9 x 12 cm, según la distancia focal del objetivo utilizado. Si designamos como f la distancia focal y m la longitud del lado de la placa, el ángulo abarcado puede determinarse aplicando funciones trigonométricas, específicamente:
tan(θ)=m2f\tan(\theta) = \frac{m}{2f}tan(θ)=2fm
Donde el doble del ángulo θ\thetaθ (en radianes o grados) representa el campo angular total cubierto por ese lado de la placa.
