Existen distintos tipos de curvas para los lentes correctores de las cámaras Schmidt. Una de las configuraciones más eficaces combina las dos principales correcciones ópticas necesarias para reducir la aberración esférica y lograr un enfoque preciso. Esta forma de lente es preferida por muchos constructores, ya que también minimiza la aberración cromática, un defecto común en sistemas que emplean elementos refractivos.
Es importante destacar que estas curvas correctoras, aunque a menudo se representan de manera esquemática en manuales y publicaciones, son en realidad extremadamente sutiles. Los lentes se fabrican a partir de discos de vidrio óptico plano de alta calidad, generalmente con un espesor de unos seis milímetros. En un diseño típico de 30 centímetros de diámetro, las desviaciones respecto a la superficie perfectamente plana apenas alcanzan unos pocos centésimos de milímetro. Estas diferencias son invisibles a simple vista y sólo pueden detectarse mediante pruebas ópticas especializadas, como la interferometría o las pruebas de Ronchi y Foucault adaptadas al diseño Schmidt.
El lente corrector tiene una función esencial: modificar el ángulo de incidencia de los rayos de luz que llegan al espejo esférico, de manera que todos converjan en un mismo punto focal, compensando así la aberración inherente a la geometría esférica. Gracias a esta corrección, la cámara Schmidt es capaz de ofrecer un campo amplio, alta luminosidad y una excelente calidad de imagen tanto en el centro como en los bordes del campo visual.
Aunque el uso de cámaras Schmidt sigue siendo limitado fuera de los entornos profesionales o académicos, su adopción ha crecido entre aficionados experimentados en astrofotografía. Sin embargo, su fabricación sigue siendo un desafío técnico considerable. La dificultad no radica tanto en el pulido del espejo esférico, que es relativamente más simple que el de un espejo parabólico, sino en la precisa fabricación del lente corrector, que requiere instrumentos y técnicas muy cuidadosas.
La baja difusión comercial de estos equipos se debe, en parte, a que su construcción aún no ha sido abordada de forma sistemática por los grandes fabricantes de material óptico, que tienden a priorizar diseños más estandarizados y comercialmente viables. No obstante, algunos constructores amateurs han logrado resultados notables, compartiendo su experiencia a través de publicaciones especializadas, foros y boletines técnicos, especialmente en medios norteamericanos como Sky & Telescope, que han sido históricamente una fuente de referencia para quienes se atreven a construir sus propios sistemas Schmidt.
Quienes se interesen por la fabricación artesanal de lentes correctores encontrarán en estas fuentes información valiosa sobre el diseño teórico, la elección del vidrio adecuado, el control de curvatura, y las técnicas de prueba óptica necesarias para validar los resultados. Si bien el proceso es exigente, representa también una de las expresiones más sofisticadas del arte óptico amateur, en el que confluyen ciencia, técnica y pasión por la astronomía.
