Cómo medir la sensibilidad de placas fotográficas de forma casera

En fotografía química, la curva característica de una placa fotográfica expresa cómo responde la emulsión a la exposición luminosa. Esta respuesta depende del número y tipo de partículas de plata contenidas en dicha emulsión. Para comprender mejor su comportamiento, se utilizan conceptos como:

  • O = opacidad
  • I = luz incidente
  • T = transparencia (I/O)
  • D = densidad óptica o ennegrecimiento

Los fabricantes determinan la sensibilidad absoluta de las placas mediante procesos de sensitometría, es decir, exponiéndolas a fuentes de luz blanca de intensidad controlada durante tiempos específicos. Sin embargo, esta información técnica suele ser irrelevante para el aficionado. Además, los grados de sensibilidad indicados en los envases no siempre reflejan con exactitud la velocidad real de la emulsión, que puede variar con el tiempo y por múltiples factores externos.

Por eso, para el fotógrafo entusiasta puede ser útil realizar su propia comparación entre dos placas distintas, tanto en luz blanca como en distintos colores. Un método simple consiste en cortar longitudinalmente ambas placas, obteniendo dos mitades de cada una. Luego, en el cuarto oscuro, se colocan en un chasis porta placas, yuxtaponiendo una mitad de cada tipo.

La prueba se realiza con una cámara equipada con un vidrio despulido, montada en trípode o en una mesa estable. Una linterna de pilas, cubierta con una hoja de papel blanco, se coloca a cierta distancia y proyecta un disco difuso de luz sobre el centro del vidrio. Este disco debe abarcar la unión entre ambas mitades.

Luego, se reemplaza el vidrio por el chasis con las placas y se procede a una serie de exposiciones: 1, 2, 4, 8 y 16 segundos, desplazando ligeramente la cámara para obtener cinco imágenes sucesivas del disco sobre la placa.

Tras el revelado conjunto de las mitades en una misma cubeta y condiciones idénticas, se observan los resultados sobre un negatoscopio. La diferencia de ennegrecimiento en cada pareja de discos permite establecer cuál placa es más sensible: a menor exposición para igual oscurecimiento, mayor sensibilidad.

 Comparar la sensibilidad cromática de placas fotográficas en casa

Además de medir la sensibilidad general de las placas fotográficas, es posible realizar una prueba sencilla para comparar su respuesta cromática, es decir, cómo reacciona cada emulsión a distintos colores de luz. Esto resulta particularmente útil si trabajás con placas ortocromáticas o pancromáticas, que responden de manera diferente al espectro visible.

El procedimiento parte del mismo método explicado anteriormente: cortar longitudinalmente ambas placas, colocar una mitad de cada una en un chasis compartido, y preparar una cámara fija con un vidrio despulido y una linterna con papel difusor.

La diferencia radica en el uso de filtros de color. Se toman las otras mitades restantes de las placas, y esta vez se realizan varias exposiciones (de igual duración, por ejemplo 10 segundos cada una), pero filtrando la luz de la linterna con celofán de distintos tonos: verde, amarillo, anaranjado y rojo pálido.

Luego del revelado en condiciones iguales y observación con negatoscopio, se podrán comparar los grados de ennegrecimiento de cada par de mitades. Esto permite inferir, aunque sea de forma cualitativa, la mayor o menor sensibilidad de cada emulsión frente a determinadas longitudes de onda. Esta información resulta muy útil al momento de elegir la placa adecuada según las condiciones de luz natural o artificial, o si se desea destacar ciertos matices en fotografía en blanco y negro.

Para controlar con precisión los tiempos de exposición, se recomienda utilizar un metrónomo, un péndulo, o cualquier dispositivo que marque intervalos regulares de forma audible. Para pruebas más avanzadas, también se puede consultar bibliografía especializada como el Formulario Fotográfico de Del Conte, donde se describen fórmulas y procedimientos más técnicos, incluyendo el uso de emulsiones hipersensibilizadas.

Finalmente, otra forma práctica de comparar distintas placas consiste en fijar cámaras dirigidas hacia el polo celeste y analizar el resultado de exposiciones prolongadas bajo condiciones constantes, como se detalla en el capítulo XII de algunas guías clásicas de fotografía.