Cuando se fotografía en color se emplean a menudo los filtros ultravioleta y skylight. El filtro UV, totalmente incoloro, absorbe las radiaciones ultravioletas y reduce los tonos fríos en alta montaña, en la nieve, con neblina, etc. El skylight, de un rosa casi imperceptible, hace que los colores sean un poco más cálidos, por lo que se usa para reducir los tonos azulados (sombras, reflejo del cielo despejado, etc.).
Ninguno de estos dos filtros influye en la exposición, por lo que esta no se tiene que modificar.
Los filtros de conversión se usan para fotografiar con luz artificial de tungsteno y películas para luz diurna, y viceversa. Aunque es preferible usar películas ajustadas a la temperatura de color correspondiente, pueden resultar útiles cuando no se tiene en la cámara un carrete adecuado. En la tabla inferior se especifica su uso, mientras que en la de la página siguiente se indican algunas temperaturas cromáticas de la luz diurna y la artificial, expresadas en la escala Kelvin o escala absoluta, que se usa para medir temperaturas reales y se aplica a la luz por analogía (si se calienta un trozo de metal llega un momento en que se pone al rojo, luego pasa al blanco y después al azul).
Filtros ópticos para efectos especiales
Los hay de muchas clases, con distintas denominaciones, pero efectos más o menos idénticos. Los más conocidos son los siguientes:
Flou (difusores, soft focus, pastel, etc.)
Atenúan la invisibilidad del objetivo en mayor o menor medida, según los tipos, y suavizan las imágenes. Se usan a menudo en retratos femeninos para disimular arrugas o pequeños defectos de la piel.
Spot
Una zona del filtro (por lo general la del centro) está perforada o es transparente, de modo que la imagen es nítida en el centro y el efecto de filtro se nota al avanzar hacia los bordes. Como el filtro se coloca junto a la lente frontal del objetivo (muy lejos del foco), la separación entre las dos zonas no es clara, está difuminada. Hay filtros spot que difuminan parte de la imagen, del color o generan otros efectos.
Cross screen y similares
El más corriente, el auténtico cross screen, produce un efecto de finos rayos que se cruzan en las fuentes luminosas (faroles, velas, reflejos fuertes en el agua encrespada, etc.). Lo usaban mucho los fotógrafos de bodas, debido a la atmósfera empalagosa que crea. Hoy día este efecto está ya muy visto, no sorprende. Existen otros filtros de tipo cross screen con efectos más vistosos, que tienen varias denominaciones comerciales. Su retícula superficial siempre forma en las fuentes luminosas reflejos múltiples con 6, 8, 16 rayos, etc. Todos estos filtros también suavizan la imagen. Son circulares y giran en su montura para orientar el efecto.
Filtros graduados
Están formados por un disco o rectángulo de cristal o plástico en el que se distinguen dos zonas: una de color o gris que se difumina en la otra, incolora. Se usan sobre todo en fotografías de paisajes para oscurecer un cielo demasiado claro (filtro graduado gris), para intensificar el azul o violeta del cielo, o para realzar el rojo de un atardecer. También sirven para crear efectos irreales con tonos insólitos o de tormenta. Son preferibles los filtros rectangulares, que se colocan en una montura específica para ajustar el inicio del efecto en el encuadre.
Filtros de difracción
Al igual que los cross screen, actúan allí donde hay una fuente luminosa, sobre todo puntual, provocando una descomposición de la luz en sus componentes de color. Según el tipo, se pueden conseguir halos, estrías, bandas paralelas, coronas, nimbos radiados, etc. Estos filtros suelen tener montura giratoria.
Filtros niebla
Son una variante de los filtros de enfoque suave, pero con efecto mucho más acentuado, de modo que la imagen adquiere un aspecto nebuloso. El efecto es más vistoso cuando es gradual.
Filtros de colores
Ya se habló de los filtros de colores en la fotografía en blanco y negro. También se pueden usar en fotografía en color para crear imágenes monocromáticas. No obstante, si se desea este efecto, es mejor utilizar los llamados pop filters, que incluyen colores no empleados en blanco y negro. Los pop filters dan tonos brillantes y originales. Hay otros que se acoplan con un polarizador y varían de color según la orientación de aquel.
Filtros bicolores
Con montura giratoria, están divididos en dos zonas de distinto color (aunque también los hay con tres). Crean un efecto vistoso, aunque la mayoría de las veces se usan como fin estético en sí mismo.
Complementos ópticos para imágenes múltiples
Dentro de la amplia gama de filtros y complementos ópticos que generan efectos variados, existen algunos hechos de bloques de vidrio o plástico tallado que crean tres, cinco, seis o más imágenes del sujeto en un mismo fotograma. Otros están diseñados para deformar la imagen con efectos de difracción, generando resultados semejantes a ciertas pinturas modernas. Son difíciles de usar con interés artístico sostenido y, por lo general, cansan tras algunos experimentos.

Accesorios para close-up y macro
Ya se habló de los objetivos macro y de los multiplicadores de focal macro. Faltan mencionar tres accesorios muy utilizados en close-up y macrografía.
Lentes adicionales
Son lentes positivas que se colocan delante del objetivo. Es la forma más sencilla de hacer fotografías a corta distancia. A diferencia de los fuelles y tubos de extensión, no reducen la luminosidad, pero sí la profundidad de campo en función de su potencia. Se ofrecen habitualmente en +1, +2, +3 y +4 dioptrías. Existen además complementos que llegan a +10 dioptrías, con variación continua de la relación de reproducción, similar a un objetivo zoom.
Anillos o tubos de extensión
Constituyen un sistema eficaz, económico y práctico para close-up y macro moderado. Solo se pueden usar en cámaras de objetivos intercambiables, especialmente réflex. Se interponen entre el cuerpo y el objetivo, prolongando la distancia focal de este último. Generalmente hay tres tubos de distinto grosor que se pueden combinar. Es fundamental que transmitan el automatismo del diafragma, ya que, de lo contrario, el sistema pierde gran parte de su utilidad.
Fuelles
También aquí es importante la transmisión del automatismo. Su ventaja principal es que permiten prolongar gradualmente la distancia focal y, con ello, la relación de reproducción, sin interrupciones (a diferencia de los tubos). Algunos modelos poseen un sistema de doble raíl para enfocar sin modificar la ampliación. Sin embargo, los objetivos no diseñados para macro pierden calidad a corta distancia.
Por ello, conviene cerrar mucho el diafragma para aprovechar la zona central del objetivo y ampliar, en lo posible, la profundidad de campo, muy reducida en macrografía. Hay que recordar que una abertura mínima también reduce la calidad óptica. Una técnica para recuperar nitidez es invertir el objetivo, acoplándolo al fuelle con un tubo de inversión, aunque se pierde el automatismo. Otro problema serio es que, debido a la elevada relación de ampliación, cualquier movimiento del sujeto o de la cámara se amplifica, con riesgo de falta de nitidez.
Por lo tanto, suele ser necesario un trípode muy estable, diseñado para macrografía, y es recomendable el uso de flash. El destello no solo ilumina, sino que congela cualquier movimiento. Conviene emplear flashes TTL, ya mencionados, porque miden la luz real que llega a la película y simplifican el trabajo, reduciendo errores. Para la macrografía científica a distancias muy cortas se utiliza un flash anular, con forma de parábola circular en cuyo centro se sitúa el objetivo.
