Automático normal
Posee un microprocesador que regula la cantidad de luz emitida para que la película reciba la exposición adecuada. En el momento del destello un sensor «lee» la luz reflejada por el sujeto. En algunos modelos el sensor puede estar separado del cuerpo del aparato, pues hace falta que siempre esté dirigido hacia el sujeto.
De este modo el uso del flash es más versátil. La interrupción del destello se produce en el momento en que el microprocesador, a través de la lectura del sensor, considera que la dosis es justa. La duración del destello, por ejemplo, puede estar comprendida entre 1/1.000 y 1/50.000 segundos.
Automático dedicado TTL
Se llama «dedicado TTL» porque sólo se puede acoplar a las cámaras que ofrecen esta posibilidad y para las que se ha previsto el tipo de flash. En efecto, hay una relación muy estrecha entre el funcionamiento del flash y el de la cámara. La cantidad de luz que entra en la cámara es leída directamente en la película, en el mismo instante en que tiene lugar la exposición, de la siguiente manera: el flash emite la luz, que llega al sujeto; el sistema expo simétrico de la cámara mide la luz procedente del sujeto que llega a la película, y envía al flash el impulso para la interrupción del destello, es decir, de la exposición.
Es un sistema muy ventajoso en muchas situaciones, concretamente en macrofotografía y cuando se usan multiplicadores de distancia focal, porque evita el cálculo de la pérdida de luminosidad debida a la prolongación de la distancia focal. Es conveniente, sobre todo en macro, que el flash se pueda separar de la cámara. Para este fin existen cables de cuatro contactos que permiten sacar el flash del soporte de la cámara, manteniendo todos los dispositivos automáticos y las funciones combinadas de los dos aparatos.
El flash TTL, además, es muy fácil de usar para lanzar destellos que aclaren las sombras.

Reflejado
Si se quiere suavizar la dura luz del flash, se puede difundir con los difusores al efecto, y también reflejándose en el techo o en una pared de la habitación en la que se trabaja. Se puede recurrir a esta técnica con flash manual (aunque no resulta fácil) o automático con reflector orientable (o sensor separado). La reflexión en una pared produce un efecto de luz degradante que hay que tener en cuenta; la reflexión en el techo es más natural. En cualquier caso, la superficie hacia la que se dirige el destello tiene que ser blanca para que la reflexión sea eficaz y no haya colores dominantes.
Hay una considerable disminución de la intensidad de la luz, debido a la prolongación de su recorrido, a su absorción por la superficie y a la gran difusión que sufre. Por eso es necesario que el flash tenga cierta potencia y la película suficiente sensibilidad. Si se hacen retratos con este sistema usando el techo como superficie reflectante, el flash tiene que mantenerse bastante alejado del sujeto, para que la luz no le ilumine desde muy arriba y forme sombras desagradables en la cara.
