Descripción
Dos lámparas del tipo Nitraphot de 500 WV. si es posible en combinación con paraguas difusores para hacer que la iluminación resulte más suave, bastan para hacer retratos con luz artificial incluso en casa. De todos modos, no está de más una tercera luz que se sitúe detrás del sujeto para iluminar el fondo, evitando la presencia de sombras, o para dar luminosidad a los cabellos.
Objetivo
Si el retrato no es de primer o primerísimo plano, puede valer uno normal de 50 mm, de lo contrario conviene utilizar un teleobjetivo corto (85-105 mm) o dotar al normal de un duplicador de focal.
Exposición
Lectura exposimétrica cerca del sujeto o sobre la cartulina gris medio. Se recomienda emplear un exposímetro de luz incidente.
Enfoque
En los ojos, con profundidad de campo suficiente como para que todo el sujeto aparezca nítido, pero que al mismo tiempo desenfoque el fondo cuando éste sea irregular.
Realización técnica
Trípode y disparador de cable, película para luz artificial (3200 °K). Cada una de las dos luces debe formar un ángulo horizontal con respecto al eje de la toma de unos 45°, y un ángulo vertical desde arriba parecido. Conviene hacer pruebas con todas las variantes posibles. Es mejor que una de las dos luces no sea tan intensa como la otra, o esté más apartada del sujeto, de modo que sirva para aclarar, es decir, para evitar una falta de contraste que podría aplanar la imagen. La combinación de luces depende del grado de plasticidad deseado. En cualquier caso, debemos ser incansables a la hora de buscar la mejor iluminación, corrigiendo la colocación de las fuentes luminosas y buscando la colaboración del sujeto para que cambie la postura de la cara y el cuerpo cuando sea preciso.
En lo que respecta al aclarado de las sombras, conviene traer a colación la llamada «ley del inverso del cuadrado»: si se dobla la distancia de una fuente luminosa, la luz se distribuye por una superficie cuatro veces mayor, y por lo tanto la intensidad luminosa que llega al sujeto es la cuarta parte de la inicial. Dado que en los retratos no conviene superar una relación de iluminación de 3:1, es evidente que cuando se dispone de dos luces de potencia similar, la luz que se utiliza para aclarar no tiene que estar demasiado lejos del sujeto, en comparación con la principal. Si las luces tienen distinta potencia, habrá que situarlas convenientemente.
Observaciones
Aunque resulta indispensable hacer un enfoque perfecto, los retratos, sobre todo los femeninos, salen ganando si se logra cierta suavidad. Por eso puede ser contraproducente cerrar demasiado el diafragma. Los objetivos para retrato de enfoque suave son muy apropiados, pero bastante caros. Una buena solución sería el empleo de un filtro de tipo flor.
Los hay de distintas clases: desde el artesanal que consiste en una media de nylon tensada delante del objetivo, hasta los filtros difusores que se encuentran en el comercio con distintos nombres; todos ellos reducen la dureza de la imagen, y dan resultados más delicados (abajo a la derecha, retrato realizado con un filtro difusor ligero).
Enfoque y profundidad de campo.
