Descripción
Puede ocurrir que al pasear por una ciudad haya una fachada blanquísima con puertas y ventanas pintadas de esmalte rojo. Podemos conseguir una fotografía agradable que además tenga un interés documental, al ilustrar el uso del color en la arquitectura, algo que en este caso ha servido también para recuperar un viejo rincón urbano.
Objetivo
Teleobjetivo moderado.
Exposición
El blanco tiene que quedar verdaderamente blanco, de modo que se nos plantea el problema de las grandes superficies muy claras (o muy oscuras). Si el exposímetro responde bien a los colores, una buena solución sería dirigirlo hacia la puerta roja. En caso contrario, tener en cuenta que una sobreexposición mínima provocada a propósito puede evitar que el blanco aparezca grisáceo. En cualquier caso, lo que importa es conocer bien el comportamiento del exposímetro, o hacer un par de exposiciones suplementarias (aumento de 1/2 y 1 paso).
Enfoque
Sin ningún problema.
Realización técnica
Hay que cuidar mucho el encuadre. Evitar el efecto de líneas convergentes. Referencias
Sujetos muy claros o muy oscuros.
Detalles
Descripción
En este caso la atención del fotógrafo se ha visto atraída por un detalle muy interesante para la composición, que consiste en una escalera blanca exterior de forma bastante original, sin barandilla (puede que aún no la hubieran colocado), que sube por una fachada de un azul intenso.
Objetivo 17 mm, porque se trata de un patio estrecho y no se puede retroceder.
Exposición
El blanco tiene que quedar resplandeciente, pero no «velado», y el azul bien saturado. En este caso puede servir el promedio que hace el exposímetro, pero como no todos los exposímetros se comportan de la misma manera (tampoco en su respuesta a los colores), para más seguridad convendrá hacer dos o tres exposiciones de tanteo, eligiendo después el resultado más convincente. La foto se basa en las formas y el color, de modo que si los tonos salen más claros o más oscuros el valor estético de la imagen cambia mucho.
Enfoque
Aprovechar al máximo la profundidad de campo abriendo el diafragma para enfocar todos los detalles, tanto de la escalera como del fondo. Con una distancia focal de 17 mm no hay ningún problema.
Realización técnica
Fijarse sobre todo en el encuadre y en la composición.
Encuadres especiales
Descripción
La ciudad es una mina inagotable de oportunidades para el fotógrafo. Con un poco de imaginación, buen gusto y capacidad para sacarles punta a las situaciones, se pueden conseguir fotos espectaculares. El rascacielos gris azulado de cristal, que se recorta sobre un cielo azul oscuro, es sin duda un sujeto interesante, pero la toma habría sido bastante corrientita si al fotógrafo no se le hubiera ocurrido colocarse debajo de una techumbre transparente, cuyos marcos forman una cuadrícula roja y amarilla. Es evidente que, de haber captado la imagen desde otro sitio, sin que apareciera esa techumbre, se habría perdido su principal rasgo estético, el aire personal, el sello del autor. Objetivo
Gran angular (24 mm).
Exposición Automática.
Enfoque
Diafragma muy cerrado para conseguir una profundidad de campo que vaya desde la techumbre hasta el infinito (rascacielos), de modo que tanto los planos cercanos como los alejados queden nítidos.
Realización técnica
Filtro polarizador bien orientado. Encuadre estudiado para que haya armonía entre las líneas del edificio y el retículo de la techumbre.
Referencias
Enfoque y profundidad de campo.
Fotografías desde vehículos en movimiento
Descripción
Desde luego, no es éste el mejor sistema de hacer fotos en una ciudad, pero puede ser el único cuando realizamos una visita relámpago, por ejemplo, en un taxi, mientras esperamos un cambio de avión.
Objetivo
Una distancia focal corta (gran angular) puede facilitar las tomas, disminuyendo el riesgo de foto «movida», pero hay que situarse en un lugar lo bastante despejado como para poder usar con soltura un objetivo que tiende a incluir demasiadas cosas en el encuadre. En el caso de la fotografía de la derecha, el autor estaba sentado en el asiento trasero de un taxi de Toronto, entre dos personas. De modo que tuvo que olvidarse del gran angular y usar un 200 mm con película de 400 ISO, tiempo rápido y diafragma f/5,6.
Exposición
Automática.
Enfoque
Al infinito.
Colores del ocaso en la ciudad
Descripción
Una fotografía en la que predominan los tonos rojos y naranjas de una puesta de sol a punto de acabar los rótulos luminosos y las luces ya están encendidas). Hay más claridad que en la imagen real, a causa de una sobre exposición intencionada que pretende mejorar la visibilidad de la escena panorámica, y también provocar un efecto sugestivo, casi irreal. Objetivo 28 mm. Exposición Con arreglo al grado de luminosidad, doblando la medida que proporciona el exposímetro, con diafragma 1/11.
Enfoque
Hacer la regulación de modo que se consiga la mayor nitidez en el infinito, teniendo en cuenta la amplitud de la profundidad de campo para mejorar la nitidez de los planos cercanos (hiperfocal).
Realización técnica
Trípode y disparador de cable, dado lo prolongado del tiempo de exposición y la necesidad de hacer un buen encuadre. A falta de estos elementos, buscar un apoyo para la cámara (por ejemplo, el techo dé un automóvil aparcado) y usar el disparador automático para evitar vibraciones. Película para luz diurna de 100 ISO.
