Copias en blanco y negro de las películas en color

De las películas en color pueden obtenerse copias en blanco y negro, tanto por contacto como por ampliación. Para ello hay que sacar una copia por contacto con material pancromático. Esta copia aparecerá como un negativo ordinario en blanco y negro, del que podrán sacarse copias o ampliarlo al igual que un negativo ordinario.

De la película negativa en color se pueden obtener copias aún más sencillamente, por contacto o ampliación del mismo modo que de los negativos monocromos. Aunque teóricamente cada color pueda transformarse en su equivalencia en blanco y negro, hay que recordar que una buena fotografía en colores no tendrá necesariamente por resultado una buena equivalencia de los colores en blanco y negro. Mientras que la bondad y la expresión de una fotografía en colores depende de la combinación y armonía de los colores, las fotografías en blanco y negro se fundan sólo en la relación que estas dos tonalidades puedan tener con las respectivas escalas de grises. Hay que recordar dos cosas. Los negativos en blanco y negro de una película en color tienden a ser duros. Debe usarse, por lo tanto, un material suave y hacer que el revelado lo sea tanto como se pueda. En segundo lugar, puesto que la película en color está invertida, el negativo es como una imagen del objeto real vista en un espejo. Para corregirlo, no debe ponerse la cara emulsionada de la película pan contra el lado del celuloide de la película en color (como podría imaginar el que se las diera de listo). Esto no haría más que dar una imagen borrosa, puesto que se impresiona a través del grueso del celuloide. Lo que puede hacerse es colocar en la ampliadora el negativo con la cara de la gelatina vuelta hacia la lámpara y tener así un positivo con la derecha e izquierda reales.

Viajando con las cámara

El éxito fotográfico de sus operaciones en viaje queda decidido de antemano en su casa, antes de ponerse en camino. 

1) ¿La cámara que lleva usted, fue revisada y comprobada por un especialista del ramo? Dele usted una lista de lo que desea que se repase: 

a) ¿Funcionamiento del obrador?, 

b) ¿Seguridad de que no entra luz en el fuelle?, 

c) ¿Está limpio el objetivo?, 

d) ¿Precisión de la escala de distancias?,

e) ¿Está bien ajustado el visor? 

2) ¿Le dio al especialista la dirección del lugar donde estará usted? Mándale los primeros carteles impresionados para que los revele y se los devuelva inmediatamente, de modo que usted pueda apreciar los resultados obtenidos. Esto será una garantía segura para ir corrigiendo los errores que pudo cometer en circunstancias con las que no está usted familiarizado. 

3) ¿Tomó usted recientemente una negativa de ensayo? Sería un medio práctico para saber si su equipo es cabal o no. 

4) Fije usted en el estuche de su cámara una nota con la tabla de ajustes para la zona de enfoque.

5) Si no se siente usted muy sobresalientes con respecto a los tiempos de exposición

6) Resístanse usted firmemente a comprar películas acerca de las cuales nada sepa, y no porque hayan de ser necesariamente inferiores a las que conozca, sino por razón de que pueden requerir exposiciones y tratamientos distintos.

Al aire libre

La iluminación cabal contará para un buen modelado de la cara, y lo bastante suave para poner el modelo a la sombra de un edificio. También va bien el sol cuando nos encontramos a pleno sol de mediodía. Vale la pena tener en cuenta las posibilidades de un reflector en forma de una hoja grande de cartón blanco, por ejemplo, para aclarar las sombras demasiado fuertes. A fin de obtener poca profundidad de foco, con objeto de quitar importancia al fondo, se emplearán amplias aberturas. Y aun cuando en los trabajos al aire libre pueden usarse indistintamente películas ortocromáticas o pancromáticas, son preferibles estas últimas. No hay necesidad de filtro; pero si se quiere lograr un vistoso fondo de cielo con nubes, será menester la interposición de un vidrio amarillo.

Cuesta muy poco adquirir postales con vistas arquitectónicas típicas. Pero lo que no se puede comprar es el acierto en descubrir la esencia de una obra de arquitectura. Por consiguiente, hay que concentrar la atención en los detalles. Cualquier cámara normal servirá para esta finalidad. Convendrá evitar el deformado y el desplome. (Sin embargo, se hacen fotos de mucho efecto a base de una deformación provocada intencionadamente. Para lograrlo hay que acercarse mucho al edificio, fotografiarlo desde un punto de vista bajo, de modo que la cámara forme un ángulo agudo con él. Deberá reducirse a f/16, aproximadamente, la abertura del diafragma, para asegurar la profundidad de foco adecuada).

Si quiere usted que la foto abarque mucha porción del edificio, le será preciso situarse bastante lejos del mismo, a no ser que use un objetivo «gran angular» con el que conseguirá cubrir un extenso campo visual, aun a corta distancia. Para los temas arquitectónicos es utilizable también un «teleobjetivo», gracias al cual los detalles tomados a gran distancia salen a buen tamaño en la foto. Siempre que se trate de obras de arquitectura, deberá evitarse la iluminación francamente de frente, que produce fotografías sin relieve, con poco detalle y generalmente desprovistas de interés. Para dar vida a los temas de este tipo es casi indispensable, por decirlo así, una iluminación que venga en dirección intermedia entre la de frente y la lateral. La iluminación demasiado lateral puede dar lugar a intensas sombras que desvirtúen líneas y formas importantes. Al determinar el tiempo de exposición, tendrá que hacerse basándose en la parte más oscura entre las que ofrezcan detalles claramente visibles.