El camino que han recorrido las cámaras desde sus orígenes ha sido extenso y lleno de transformaciones. Cada tipo de cámara ha marcado un momento importante en la historia de la fotografía, permitiendo a quienes las utilizan explorar nuevas formas de capturar imágenes. Entre las más representativas se encuentran las cámaras analógicas, las réflex y las digitales, cada una con su propio conjunto de características y particularidades que influyen en la experiencia del fotógrafo.
Las cámaras analógicas fueron el primer gran salto en la fotografía accesible. Estos dispositivos usaban película para captar la luz y registrar una imagen que luego se revelaba en un cuarto oscuro. Cada carrete tenía un número limitado de exposiciones, lo que hacía que cada disparo tuviera un peso específico. La elección del encuadre, la composición y la luz debía ser cuidadosamente planificada. Era imposible ver los resultados de inmediato, lo que generaba cierta expectación hasta que las fotos finalmente se revelaban. Este proceso formaba parte del encanto de la fotografía analógica, ya que exigía un enfoque más reflexivo y cuidadoso.
Las cámaras réflex o SLR (single-lens reflex) introdujeron una innovación importante con su sistema de espejos, permitiendo al fotógrafo ver directamente a través del objetivo. La cámara réflex, tanto en su versión analógica como digital, ofrece mayor control sobre la imagen y una precisión que no estaba presente en otras cámaras más simples. Las réflex analógicas, en particular, fueron durante mucho tiempo las preferidas por fotógrafos profesionales y aficionados avanzados. Estos dispositivos no solo brindaban mayor control sobre la exposición y el enfoque, sino que también ofrecían una flexibilidad considerable con el uso de lentes intercambiables. A medida que la tecnología avanzaba, las réflex evolucionaron hacia los modelos digitales, manteniendo muchas de sus características originales, pero integrando las ventajas de la digitalización.
Las cámaras digitales representan un cambio significativo en la fotografía moderna. A diferencia de las analógicas, estas cámaras permiten ver los resultados de las fotos de manera inmediata. La capacidad de disparar sin la limitación de la película abrió nuevas posibilidades creativas para los fotógrafos, quienes ahora podían tomar cientos de fotos sin preocuparse por el costo de los rollos ni por el revelado. El sensor digital reemplaza la película y convierte la luz en datos, lo que facilita la edición y el almacenamiento de las imágenes en formatos digitales. Las cámaras digitales han llegado a todos los niveles, desde equipos profesionales de alta gama hasta cámaras en teléfonos móviles, haciendo que la fotografía sea más accesible que nunca.
