Deportes
Puede servir cualquier cámara, pero, si se tiene una de objetivos intercambiables, será de suma utilidad usar los de foco largo. Éstos le darán a usted el medio de obtener instantáneas vistas de cerca sin tener que aproximarse demasiado al sujeto, cosa que, por otra parte, no sería posible en muchas ocasiones. Como quiera que, por lo regular, las acciones deportivas dignas de ser registradas ocurren de improviso, es preciso estar preparado para captarlas oportunamente. Se comprende la ventaja que tendrá este respecto el operador que conozca bien el deporte de que se trate. En primer lugar, está la cuestión de hallar una zona de enfoque conveniente que cubra el campo donde con mayor probabilidad hayan de desarrollarse aquellas acciones. Se sobreentiende que, si el día no es particularmente brillante, la mejor salvaguardia contra una subexposición será una película muy sensible. Pero, por otra parte, cuando se dispone de un objetivo rápido, y de unas buenas condiciones de iluminación, será preferible una película de sensibilidad media, que, debido a su mayor finura de grano, ofrecerá más posibilidad de conseguir ampliaciones parciales de calidad. Al tratarse de pruebas de atletismo, las condiciones se simplifican, por regla general, puesto que la posición del atleta está ya prevista, o por lo menos puede predeterminarse fácilmente. Además, en atletismo hay siempre un punto muerto del movimiento, que suele coincidir con el momento de máximo interés. Así es que la distancia puede graduarse de antemano. No y la exposición no habrá de ser muy rápida. De suerte que, si las fotos se toman desde una razonable distancia, serán adecuados los tiempos de 1/100 a 1/200 de segundo. Siempre que nos propongamos fotografiar movimientos, es preciso tener muy en cuenta que, de ordinario, los brazos y piernas se mueven con velocidad dos o tres veces mayor, por lo menos, que la del cuerpo del atleta. Si se trata de un movimiento veloz, o en caso de que el obturador de la cámara sólo permite operar con poca rapidez relativamente, abstenerse usted de tomar la foto apuntando en dirección perpendicular a la línea que recorre el sujeto, y para tomarla espere el momento en que este se mueve acercándose o alejándose de la cámara.
Espectáculos
Este es un terreno que ofrece posibilidades fotográficas a cientos, para quien tenga cámara con objetivo rápido, de abertura no inferior a f 2.8. La técnica varía según el género de espectáculo, las condiciones de iluminación disponibles, y la posición de la cámara. Resultará muy útil la película pancromática de gran rapidez, y del tipo particularmente sensible al color rojo, siempre y cuando no tengamos la poca suerte de que el escenario está iluminado con luz verde o azulada. La iluminación a base de luz de color requiere ser tratada con especial cuidado por el fotógrafo, porque suele ocurrir que a nuestro órgano de la visión le es difícil estimar el valor iluminativo que pueda tener para la película que hay en la cámara. Por lo que se refiere a la situación de la cámara resulta que, si bien al estar en las primeras filas de butacas se producirán figuras grandes, sucede que, por el hecho de operar desde un punto de vista bajo, se da lugar a cierta deformación. Hablando en general, debería preferirse una posición desde la cual se vea la escena lateralmente, ya que una vista de frente adolece del defecto de recibir iluminación demasiado plana. Es práctico graduar previamente la distancia para el punto del escenario donde sea probable que tenga efecto la acción; aguardando luego hasta que llegue el momento dramático que coincida con el punto muerto del movimiento, a fin de poder dar el tiempo de exposición más largo posible sin temor de que la imagen resulte movida. Aunque el tiempo de exposición varía a tenor de la iluminación reinante, señalaremos, como promedio, para película pancromática muy sensible y abertura f 2.8, el de 1/10 de segundo.

Nocturnos
Si se trabaja con una cámara corriente, se montará sobre trípode, y habrá de usar una abertura reducida (f 16). En tales condiciones, y con película de mediana sensibilidad (29°) se requerirá un tiempo de exposición de 5 a 15 minutos, según sea la iluminación que haya. Dada la pequeña abertura, y aunque se aplique un tiempo de exposición relativamente largo, la película no guardará rastro del paso ocasional de un transeúnte por delante de la cámara. Sin embargo, si se ve que va a entrar en el campo visual la luz intensa de un automóvil o de un autobús, precisará cerrar el obturador hasta que desaparezca el peligro, sin que haya inconveniente en fraccionar el tiempo total de exposición en cierto número de exposiciones parciales. Es indispensable poner un parasol al objetivo para resguardarlo de los rayos de luz intempestivos. Tratándose de edificios iluminados con proyectores, escaparates de tiendas, anuncios luminosos, grandes bazares con brillante iluminación, etc., y si se usa película pancromática muy sensible, podrá darse una exposición relativamente corta, 1/2 segundo, por ejemplo, aun aplicando las modestas aberturas de f 4.5 y f 6.3. Con cámara provista de objetivo rápido (de f2a f3.5), cargada con película pancromática de gran sensibilidad, y dando una exposición de 1/10 a 1/50 de segundo, será posible obtener, sin trípode, instantáneas que captan la acción de la gente que contemple los escaparates, el tránsito lento en calles bien iluminadas, y otros temas análogos.
