Tome la caja de papel sensible, y poniéndola bajo la sombra que usted hace, ábrala, saque una hoja de lo que todavía se conoce con el nombre anticuado de papel «luz de gas», envuelva cuidadosamente el resto del paquete y ciérrelo de nuevo en la caja, donde estará al abrigo de cualquier acción imprevista de la luz. Ya habrá usted puesto el negativo en la prensa, de modo que la cara mate quede hacia arriba. Entonces colocará el papel sobre la cara del negativo que lleva emulsión (mate); y cómo empezará usted usando papel brillante, casi no habrá peligro de que lo ponga al revés. Naturalmente, la cara brillante, que es la sensible, debe quedar en contacto con la emulsión de la película.
Después de comprobar si y el papel han quedado perfectamente cartón y llevará así hacia la luz. Retirando superpuestos, cerrará usted la prensa, la cubrirá con una de la prensa luz durante 10 segundos cronómetros. La hoja de cartón se expondrá en su reloj. Durante todo este rato, la prensa estará lejos de la luz. Si prefiere contar los segundos, «setenta y uno, setenta y etc., no se preocupe por el error de un segundo, setenta y tres.
Revelado
Una vez hecha la exposición en la prensa, es necesario que se vuelva a cubrir ésta con el cartón, y llevarla de nuevo a la mesa donde están las cubetas. Retire de la prensa el papel impresionado e introdúzcalo en el revelador con la cara brillante hacia arriba, teniendo cuidado de que no queden burbujas de aire en su superficie para luego balancear lentamente la cubeta de modo que el líquido esté siempre en movimiento. La cubeta puede permanecer descubierta, a condición de que esté en la sombra proyectada por usted. En los primeros momentos, el papel seguirá siendo tan blanco como cuando salió de la caja. Pero pronto empieza a aparecer la foto positiva, débilmente al principio, y con mayor vigor a cada segundo que pasa. Y es realmente impresionante el ir viendo surgir detalles en aquella superficie donde nada percibimos. No espere conseguir resultados perfectos en su primera operación de positivado. Puede ocurrir que la prueba salga demasiado oscura, o hasta enteramente negra. Esto le diría que la exposición do menos tiempo a la acción de la luz la segunda hoja de papel que exponga. Si al contrario, la imagen aparece con exagerada lentitud al de acción del revelador, querrá decir que la exposición a la luz al poner la prensa a la misma distancia de la luz que antes pero durante más tiempo decidir el valor de este Pronto aprenderá, por experiencia, a único factor variable, o sea el tiempo de exposición a la luz para producir buenas fotos.
LOS PASOS SUBSIGUIENTES Si todo ha ido bien en el revelado-(recuerde: tiempo máximo permitido, 2 minutos)-pase usted a lavar bien la prueba positiva en el agua clara de la correspondiente cubeta, que habrá mantenido tapada.
Cuando se han hecho desaparecer por este lavado las trazas del revelador, se introduce el papel en el baño fijador, debidamente tapado por ser el positivo todavía sensible a la luz, y se deja allí durante 10 minutos. La positiva, al quedar fijada por esta acción, ya no es afectada por la luz, y se lava en agua clara. Cómo necesitará ahora bastante agua, llene un plato grande y cambie el agua seis veces en el curso de una hora. Sería más rápido y expeditivo el lavado de los positivos en agua corriente. Finalmente se sacan los positivos del baño, se absorbe con cuidado (mediante un papel secante blanco, o papel de filtro) el agua sobrante que quedó en su superficie, y se extienden sobre un papel secante limpio para que se sequen. Es un procedimiento algo largo, pero como quiera que hace usted el positivado por la noche, las pruebas tendrán tiempo de secarse bien hasta la mañana siguiente. Al levantarse de la cama las encontrará completamente secas. Pero abarquilladas. Para aplanarlas, empezará usted por disminuir su curvatura pasándolas muy cuidadosamente, y con la fotografía hacia arriba, por el borde de una mesa, vigilando que no se produzcan pliegues. Y por último se prensan entre las hojas de un libro grueso. Si necesita usted tener las pruebas secas y aplanadas en pocos minutos, habrá de gastar dinero en la adquisición de un secador eléctrico y una prensa.
El papel para positivar
Dado que las pruebas positivas obtenidas por contacto con el negativo (como acabamos de explicar) son más bien pequeñas, será preferible usar papel de superficie brillante, con lo que se consigue una mejor y más clara reproducción de detalles en fotos de reducido tamaño. Únicamente será más adecuada una superficie mate cuando se trate de traducir efecto de atmósfera en fotos de paisaje, o en las tomadas a contraluz, por ejemplo. el empleo de papeles que ofrecen a la foto un fondo, o base, decoloración de uso más extendido es la determinada coloración de un discreto amarillo crema.
