Copias en blanco y negro de las películas originales en color

De las películas en color pueden hacerse copias en blanco y negro, tanto por contacto como por ampliación, para eso es necesario sacar una copia por contacto con material pancromático. De la película negativa en color se pueden obtener copias aún más sencillamente, por contacto o ampliación del mismo modo que de los negativos monocromos. Aunque teóricamente cada color pueda transformarse en su equivalencia en blanco y negro, hay que recordar que una buena fotografía en colores no tendrá necesariamente por resultado una buena equivalencia de los colores en blanco y negro. Mientras que la bondad y la expresión de una fotografía en colores depende de la combinación y armonía de los colores, las fotografías en blanco y negro se fundan sólo en la relación que estas dos tonalidades puedan tener con las respectivas escalas de grises. Hay que recordar dos cosas. Los negativos en blanco y negro de una película en color tienden a ser duros. Debe usarse, por lo tanto, un material suave y hacer que el revelado lo sea tanto como se pueda. En segundo lugar, puesto que la película en color está invertida, el negativo es como una imagen del objeto real vista en un espejo. Para corregirlo, no debe ponerse la cara emulsionada de la película pan contra el lado del celuloide de la película en color (como podría imaginar el que se las diera de listo). Esto no haría más que dar una imagen borrosa, puesto que se impresiona a través del grueso del celuloide. Lo que puede hacerse es colocar en la ampliadora el negativo con la cara de la gelatina vuelta hacia la lámpara y tener así un positivo con la derecha e izquierda reales.

Dos métodos del 《Negativo》al 《Positivo》

Si examina usted la emulsión después de haber sido impresionada, no podrá descubrir que haya ocurrido nada. Y sin embargo.se ha producido una modificación: la fugaz imagen proyectada por el objetivo dejó su huella sobre la película. Mas no es posible ver el menor indicio de ella ni con auxilio de la lente más potente. Pero es una fotografía de extraña índole. Todas las cosas que en la vida real vimos blancas aparecen negras en la película, y en cambio, las partes oscuras de los objetos reales salen claras. Las personas que nos son perfectamente conocidas parecen de raza negra, al tiempo que el gato «Negrito» podría tomarse por la gatita 《Bola de Nieve» del vecino. Ahora bien, ese estado de cosas trastornado no debe preocuparnos, puesto que con este «negativo» podrán producirse, por un segundo proceso, tantas copias «positivas» como usted quiera, en las cuales los blancos y los negros estarán en el lugar que realmente les corresponde. Y hasta es posible obtener, a base del mismo negativo, ampliaciones de mucho mayor tamaño que éste y de mucho mayor efecto que la foto sin ampliar.

El procedicmiento más cómodo

El tratamiento de las películas impresionadas requiere cierto número de utensilios, unos pocos productos químicos y alguna desganado sus películas a laboratorios especializados que se encargan de y para las personas revelar, sacar positivos y hacer ampliaciones muy ocupadas no hay mejor manera de obtener buenos resultados del contenido de las páginas siguientes. Los conocimientos que pudiesen adquirir de este modo les ayudarían a hacer sus encargos con más precisión que antes.

Un procedimiento más interesante

Por otra parte, hay no pocas personas que pasan horas agradabilísimas practicando las operaciones de revelar los negativos que ellas mismas impresionaron, sacar copias positivas y producir ampliaciones. Lo que disfrutan haciendo estos trabajos les compensa sobradamente de todos los fracasos que puedan sufrir. Que importan algunos negativos malogrados, o una que otra copia «impresentable», si se tiene después la satisfacción de decir: «Me lo he hecho todo yo»? El procedimiento es indudablemente más laborioso, pero da mucho más juego.

El método usual

En la mayoría de manuales de fotografía para aficionados se sigue siempre un mismo programa. En primer lugar, se les explica cómo se obtiene el negativo con la película o placa impresionada; viene luego la explicación del modo de hacer copias positivas en papel por contacto y ampliaciones, partiendo de dicho negativo. Es, sin disputa, un procedimiento lleno de lógica, porque está claro que para poder obtener una copia positiva necesitamos tener antes un negativo de donde sacarla. Pero, así y todo, cabe la duda de si en realidad éste es el mejor método para una sólida instrucción del principiante. Efectivamente, si algo hay difícil en el arte fotográfico es, sin duda alguna, el revelado de negativos. La capa de emulsión que llevan las películas y placas no es tan resistente como la del papel de copias. De modo que, si durante el proceso del revelado la acción química fue excesiva en unas partes y débil en otras, el inutilizado. Y la pérdida de un negativo significa que se pierde también todo lo que de él dependía. En cambio, si se desgracia una copia en papel, no implica una pérdida total, ni mucho menos, por ser fácil obtener otra con el mismo negativo, procurando hacerlo mejor esta segunda vez. Tratándose de copias, puede decirse aquello de: “A rey muerto, rey puesto.