El intervalo de tiempo requerido para producir una foto ampliada bien definida puede depender de varios factores: la densidad del negativo, el tamaño de la ampliación deseada, la potencia de la lámpara del aparato y hasta de la sensibilidad del papel. Pero, en la práctica, los únicos factores variables son: la naturaleza del negativo y el tamaño de la ampliación requerido. Como en el caso del positivado por contacto, el tiempo ha de determinarse experimentalmente. Se empieza por dar una exposición de 20 segundos, y este valor se disminuye o se aumenta después, de acuerdo con el modo como se porta la copia en el revelador. Si la imagen aparece de prisa, y si hasta las partes que deberían quedar blancas salen grises, ha de acortarse el tiempo de exposición. Mas si, al contrario, la imagen aparece muy lentamente, será señal de exposición insuficiente. Examínese el positivo de ensayo, observando bien las grandes luces, porque indican cómo ha sido la exposición:
1) Si son blancas y como de yeso, y las sombras son medianamente grises, sin que haya ninguna negra del todo, la exposición fue demasiado corta.
2) Si las grandes luces son de un blanco sin exagerar y se ven en ellas todos los detalles, a la vez que las sombras de máxima densidad de la imagen son negras sino exageración.
3) Si las grandes luces salen como veladas y aparecen grises, y los detalles en las sombras no son visibles, por ser demasiado oscuros, la exposición fue excesiva.
No todos los negativos admiten tanta ampliación.
Cuando haya usted ampliado unos cincuenta negativos distintos, tendrá suficiente experiencia acerca de las diversas densidades y de las diversas exposiciones requeridas para hacer ampliaciones a mayor tamaño con sus películas. De un buen negativo podrá usted llegar a hacer fotos de 18×24 (placa entera). Como se comprende, es esencial la nitidez de detalles en el negativo, puesto que, si hay en éste una pequeña porción borrosa, por mínima que sea, se hará muy visible en la foto ampliada. Otro factor que debe tenerse en consideración cuando la ampliación ha de ser grande es el grano de la película, que podría resultar demasiado visible en la prueba. Por esta razón habrá casos en que será necesario adoptar películas de grano fino.
El papel apropiado
Cuando se amplía un negativo, su imagen se distribuye sobre una extensa superficie. En su trayectoria hasta el papel sensible, dicha imagen ha de atravesar un ancho cono de aire, donde encuentra más o menos cantidad de polvo y por cuyo efecto se debilita la ampliación. De suerte que hasta los negativos normales pueden requerir un papel duro al tratarse de ampliarlos, mientras que un negativo duro se ampliará bien sobre un papel normal, que proporcionarla suavización necesaria. Para negativos planos (sin contrastes), no bastará un papel duro y habrá de usarse la variedad extra dura. El lector podrá ver que esto difiere un tanto de lo que ocurre con las copias por contacto. Sin embargo, por lo que se refiere a la densidad del negativo, se aplican las mismas reglas que para el positivado ordinario: cuanto más denso sea el negativo, tanto más prolongada la exposición del papel a la luz. Si un negativo es excepcionalmente denso, será preferible empezar por reducirlo, antes que aumentar el tiempo de exposición. Una permanencia prolongada bajo la lámpara puede causar un recalentamiento de la gelatina. Ahora bien, sucede que el papel duro, recomendable para negativos normales, no solamente acentúa los deseados contrastes de luz y sombra, sino que, desgraciadamente, acentúa también el grano de la emulsión. Por esta razón, cuando se requieren grandes ampliaciones, será mejor usar papel normal.
¿Mate o brillante?
Para una reproducción clara en todos los tamaños, hasta el de placa entera (18×24 cm), use usted papel con superficie brillante, al igual que en el caso de copias por contacto. Se puede extremar el brillo haciendo secar la prueba y compartirla uniformemente sobre una placa de esmaltar. Si son tamaños mayores, y en los casos en que se busquen otros efectos que una nitidez estrictamente práctica, las ampliaciones se hacen mejor con papel mate o semi mate, que puede ser blanco o crema, según convenga al tema de la foto. Los papeles de grano grueso son sólo apropiados para los tamaños mayores. La superficie áspera sirve en cierto modo para disimular el grano de la película y da interés a las grandes superficies uniformes de la foto.

El viraje se hace raramente
Las ampliaciones pueden mirarse con cierta variedad de colores, sea mediante un revelador-virador o por un proceso en que primero se blanquea y luego se vira. Es un tratamiento que debe aplicarse muy cautamente, porque se puede llegar fácilmente a resultados en contradicción con los cánones del buen gusto. Con el viraje no es posible salvar ninguna foto, mas puede estropearse una buena ampliación si se le da un viraje equivocado. En la página 215 se indica la fórmula de un revelador de confianza para virado sepia.
